Durante estos días, se está celebrando en nuestra ciudad el Festival de Cine Iberoamericano y creo que es un buen momento para reflexionar sobre ciertos matices de nuestra identidad colectiva como onubenses y de los complejos que algunas veces nos asoman en momentos de arrebato e impulsividad. El Festival de Cine Iberoamericano de Huelva es ya un viejo conocido para los profesionales del séptimo arte. Nació en el año 1975 y con ésta ya van 35 ediciones. Teniendo en cuenta las características del Festival, podemos decir que se trata de un evento que goza de muy buena salud. Me explico: normalmente, la gran enfermedad que asola a cualquier empresa cultural es la falta de rentabilidad económica y nuestro Festival, en este punto, es muy especial. Aunque no haga falta mencionarlo, conviene recordar que el cine no es el punto fuerte de nuestra capital: solo contamos con un local provisto de salas comerciales, en el que (al margen de la semana del festival) el único criterio de selección de las cintas es la taquilla. A esto hemos de añadir, cómo hemos asistido impasibles a la caída y el derrumbe del resto de salas de cine de nuestra ciudad. Pero, lo más importante, es la escasa asistencia al Festival de espectadores que paguen su entrada, es decir, no sólo la asistencia a las películas es baja, además ,hay un sector muy importante que acude al cine subvencionado con las entradas que se reparten por las diferentes asociaciones e instituciones. Este panorama sería terrible si estuviéramos ante cualquier otra actividad cultural. Sin embargo, parece que los gestores culturales de los diferentes gobiernos (locales, autonómicos y nacionales) han entendido la importancia de mantener el festival de Huelva. Como muestra de ello,
miércoles, 18 de noviembre de 2009
El Festival de Cine Iberoameriacano de Huelva
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Si esto es un hombre
miércoles, 28 de octubre de 2009
Jon Juaristi
Sé que a muchos de mis amigos de conversaciones y a muchos de los escritores y creadores que admiro, no les gusta nada lo que voy a escribir, pero lo cierto es que hay algunos ámbitos de esta vida que transcurren al margen de las diferencias sociales, ideológicas y personales, ámbitos donde la excelencia (y no estoy hablando de fútbol) facilita la comunicación y construye vínculos entre realidades aparentemente alejadas. Uno de esos ámbitos es la poesía, más bien, la buena poesía y ésta es una idea que siempre mantendré por más que haya muchos simplificadores que se empeñen en negarla. Aprendí esta verdad hace ya algunos años, leyendo a T. S. Eliot. Nunca me habría imaginado la conmoción que iban a producirme los poemas de un hombre que se atrevió a hacer una declaración que me todavía me escuece citar: “Clásico en literatura, Monárquico en política y Anglo-católico en religión". Este verano, leyendo un volumen de poesía reunida de Jon Juaristi, he sentido lo mismo. Probablemente, no haya nadie que me haga dudar más, desde un punto de vista ideológico, que esas personas que fueron militantes en la extrema izquierda en su juventud y ahora se arrepienten. Esos arrepentidos que piensan toda la izquierda política es un lodazal porque ellos militaron en su juventud en un grupo revolucionario que acabó por traicionarse a sí mismo (y que, dicho sea de paso, nunca fue de izquierda). Probablemente, la etiqueta nacionalista español es la que más rechazo me produce, porque une la irracionalidad del nacionalismo con una idea de España, que se aleja de las concepciones descentralizadas y federales por las que yo apuesto. Todas estas diferencias me alejaban de Jon Juaristi y, sin embargo, creo que se trata de uno de los mejores poetas del ámbito nacional. La línea de su poesía es la de la claridad, una claridad que trasciende los límites de la poesía de la experiencia a través de una ironía y un sarcasmo demoledores, una actitud escéptica capaz de atravesar cualquier conciencia y dejarla en un estado de desasosiego. Los poemas de Jon Juaristi viajan de la belleza a la indolencia, del desengaño al humor, de la tristeza a la ira, con una naturalidad que puede hacer temblar de emoción, una vez se reflexiona sobre lo leído. Por todo esto, lo afirmo sin temor: a pesar de todas diferencias ideológicas, me parece que sus poemas son de una calidad envidiable y creo que sus afinidades políticas y los medios de comunicación en los que suele aparecer alejan a potenciales lectores que, dejándose llevar por el prejuicio ideológico, desdeñan a una de las voces más auténticas del panorama literario actual.
miércoles, 14 de octubre de 2009
En medio de ninguna parte de J. M. Coetzee
miércoles, 7 de octubre de 2009
El diluvio de J. M. G. Le Clézio
Cuando en octubre de 2008, se anunció que el nuevo premio Nóbel sería Jean -Marie Gustave Le Clézio, novelista como casi siempre, francés y un absoluto desconocido para el gran público en general y, estoy seguro, para gran parte del sector librero de nuestro país, fuimos muchos los que nos anotamos un nuevo nombre en la lista de escritores pendientes y estuvimos al acecho de que llegaran a las librerías más cercanas algunos volúmenes del nuevo mesías. Esta actitud constituye casi siempre un error. Me explico. Cuando se concede el premio Nóbel, se abre la veda a las reediciones de uno de esos muchos escritores con talento que han tenido la suerte de ser señalados por
lunes, 24 de agosto de 2009
Versos de Jon Juaristi que me han impresionado
se agotarán también. Pero habrá tiempo
para escribir palabras con sentido,
palabras que revienten de sentido
en cristal empañado y plata sucia.
Poema: Cera votiva en Westminster Abbey
Libro: Poesía reunida (1985 - 1999)
viernes, 24 de julio de 2009
Peñón de Gibraltar y economía
El miércoles 22 de julio, mientras desayunaba, escuché al señor Estebán González Pons hacer unas declaraciones que me resultaron sorprendentes por incomprensibles para mí que soy un profano en lo que economía se refiere. Las declaraciones iban referidas a la visita del ministro de asuntos exteriores a Gibraltar y, como ya puede suponerse, el señor González Pons se manifestaba inequívocamente en contra. Entre otros argumentos, el que más llamó mi atención fue el que esgrimía que la visita estaba perjudicando económicamente a la zona. Vayamos por partes. Desde un punto de vista meramente ideológico, la posición contraria del Partido Popular a la visita es, en cierto modo, comprensible, ya que es de sobra conocida la preocupación de la derecha española por las cuestiones relacionadas con la unidad territorial de España y la soberanía y hay que reconocer que la presencia del gobierno español en un territorio a través de su ministro de exteriores es, en cierto modo, un reconocimiento explícito de la extranjería del territorio de Gibraltar. No quiero con esto que se piense que apoyo estas líneas ideológicas o estas preocupaciones políticas. Si de mí dependiera, recortaría ese trozo de tierra y lo pegaría a Inglaterra. Lo cierto es que la polémica sobre el Peñón me parece tremendamente estúpida e improductiva y la preocupación por estos temas refleja, en mi opinión, una falta de sensibilidad hacia los verdaderos problemas sociopolíticos nacionales e internacionales. Pero volviendo a las declaraciones y, en concreto, al argumento económico ¿sería alguien tan amable de explicarme de qué manera puede la mera presencia de Moratinos en Gibraltar perjudicar a la economía, es decir, aumentar el paro, disminuir el consumo, incrementar la inflación, disparar el precio de la vivienda y los alimentos, destruir puestos de trabajo, hundir la bolsa, devaluar la moneda o favorecer procesos de deslocalización de empresas? No sé si dispongo de un conocimiento tan reducido como para no entender las grandes claves de la actualidad o se trata, sin embargo, de un recurso. El típico recurso político de oposición ahora que se ha agotado el filón de la crisis, que ha descendido como todos los veranos el paro, ahora que la trama Gürtel aprieta y amenaza con la hundir la carrera política de muchos prohombres que han tenido la bendición de la ejecutiva del partido durante todos estos años. Supongo que sólo aquellos que asisten a los cursos del campus FAES pueden llegar a comprender análisis sociales y económicos tan finos.
jueves, 2 de julio de 2009
Internet y el fútbol
www.pedritoperonoheidi.com
www.quiencoñoestoureyaya.com
www.tritranquilosuenaanervioso.com
jueves, 11 de junio de 2009
Verano
jueves, 21 de mayo de 2009
Mario Benedetti
La tristeza me obliga. Como ya todos sabréis ha muerto el poeta uruguayo Mario Benedetti, dejando atrás una productiva historia personal de 88 años. Quisiera sumarme al dolor colectivo que sienten los lectores y lectoras estos días con unas líneas en recuerdo de este sensacional personaje. Ante todo, Mario Benedetti ha sido y será un maestro, un iniciador que ha llevado de la mano a muchos jóvenes y adolescentes en un viaje de ida, un viaje en el que se empieza a intuir qué es un verso, un poema, la poesía, lejos de los manidos y ofensivos clichés. En su obra nos hemos hecho adultos, con ella hemos educado nuestros sentimientos, nuestro pensamiento afectivo, a través de ella hemos encontrado puentes para arriesgarnos a garabatear alguna libreta, su obra nos ha regalado un microcosmos en el que analizar nuestras vidas, un espacio de libertad en el que repensar la más reciente historia política y económica. Del brazo de Benedetti, hemos cruzado puertas para el entendimiento, y su magnífica literatura de aspecto sencillo nos hizo perder el miedo a Borges, el reguero melancólico de su exilio nos hizo descubrir los exilados de la madre España, su plena convicción ideológica nos dio argumentos para vencer definitivamente nuestras dudas, su modo de vivir en el amor nos dio motivos para no decaer en la búsqueda de la felicidad. Por todo ello, sentimos que su muerte es tan injusta, tan extremadamente innecesaria, y solo nos consuela la certeza de la supervivencia de las páginas que nos ha legado, una obra que será para siempre un viento renovador, una escuela permanentemente abierta, un derroche de pedagogía.
jueves, 14 de mayo de 2009
El viaje de Chihiro
jueves, 23 de abril de 2009
César Vallejo
En esta tarde de 23 de abril, tan propicia para la reflexión sobre los libros y la lectura, me ha parecido especialmente adecuado dedicar un recuerdo a un personaje que considero un maestro de lectores, críticos, escritores y pensadores de todo tipo. Antes de empezar a escribir estas líneas he buscado en el océano digital una foto suya porque necesitaba mirarle a la cara un instante y lo he encontrado rígido, pensativo, en una imagen borrosa que le sitúa en Berlín, probablemente, en frente a
martes, 24 de marzo de 2009
Hoy he descubierto que las naranjas son azules, que los pájaros tienen escamas, que los peces vuelan con dos extremidades llamadas alas y que los perros cacarean. Hasta hoy, yo siempre había pensado que me llamaba Enrique y ahora sospecho que he estado equivocado. Podría apostar que mi nombre es Nicolás y que me dedico a la venta de vehículos todoterreno con menos de
viernes, 13 de marzo de 2009
Ejercicio imaginativo
jueves, 26 de febrero de 2009
martes, 17 de febrero de 2009
viernes, 30 de enero de 2009
Hoy, día 30 de enero, como todos los años, se ha celebrado el día escolar de la paz y la no violencia y yo, por trabajar en el gremio de la enseñanza, no debo ni quiero ser ajeno a los actos y los recuerdos que acompañan a la fecha. Como todo el mundo sabe, la conmemoración está dedicada al recuerdo de Mahatma Gandhi que murió asesinado por un pistolero integrista un 30 de enero de 1948. La paz es incómoda. O, al menos, lo es para amplios sectores del poder político y el poder económico. La paz es un trabajo continuo, un oficio labrado día a día, una forma de posicionarse ante el mundo, la paz empieza por la posibilidad de una revolución personal, de una autorreflexión acerca de nuestros modos de pensar y hablar, una autocrítica sobre nuestro modo de actuar y sobre lo que nunca hacemos porque supone mucho esfuerzo, a pesar de la necesidad acuciante de acometerlo. Sí, la paz es tan incómoda que han sido muchas las víctimas de las ideas pacifistas. Pensemos en Martin Luther King, pensemos en Ernest Lluch. La paz empieza por las propias personas, por eso, la celebración del día de la paz en los centros educativos debería tomarse muy en serio. Si nos creemos con firmeza que estamos formando a los futuros ciudadanos, a los futuros votantes, a los futuros trabajadores y contribuyentes, la educación para la paz debería tener un lugar destacado en el currículum escolar, más allá incluso de las celebraciones en días puntuales. No podemos olvidar que los Estados están formados por personas y que son por tanto las personas quienes toman decisiones y acaban conformando lo que llamamos el destino del mundo. Por esta misma razón, además de preparar a los niños, tenemos que empezar a tomar las riendas de nuestro planeta, tenemos que empezar a exigir a los dirigentes públicos un claro posicionamiento en contra de la violencia y una firme resolución para acabar con los factores que deterioran la paz y las relaciones entre pueblos y comunidades. En la actualidad, hay varios frentes bélicos claramente abiertos en el mundo, además de otros muchos conflictos soterrados, como aquellos que se mantienen activos a pesar de precarios acuerdos de alto el fuego, los que tienen un nivel de actividad discontinua, así como zonas donde la convivencia es problemática y basta cualquier mínima chispa para desatar episodios lamentables y que deberían evitarse. Por supuesto, la paz necesita un escenario mundial sin conflictos armados, pero la paz no es sólo ausencia de guerra, como la salud no es solamente ausencia de enfermedad. No podrá haber paz en el mundo sin democracia, sin derechos humanos, sin reconocimiento del derecho a existir de todos los pueblos y culturas, no habrá paz en el mundo mientras haya privilegios, mientras el hambre se extienda de forma incontrolada, mientras no solucionemos el problema del agua. Estamos ante un camino largo pero que podemos recorrer, un camino en el que tenemos que librarnos de la desidia y el derrotismo y, por ello, esta mañana he celebrado con toda convicción el día de