domingo, 13 de marzo de 2011
jueves, 2 de diciembre de 2010
Oh, say can you see by the dawn's early light...
Hasta hace menos de una semana, todo aquel que se atreviese a comentar (aunque fuera en broma) que los Estados Unidos de América podían realizar funciones de espionaje, sabotaje, chantaje y encubrimiento a través de una larga tela de araña que se extiende a casi todos rincones de la tierra, corría, como poco, el riesgo de ser llamado demagogo. Y ésta era solo la consecuencia más leve. Lo normal era recibir por parte del interlocutor una sarta de descalificaciones intelectuales referidas a la salud mental decoradas con palabras como paranoico, delirante, conspiranoia, reveladoras de la impropiedad y la incorrección en el vocabulario de las que hacía gala el que hablaba. Los razonables y objetivos argumentadores que así actuaban estaban dispuestos a admitir a regañadientes la posibilidad de injerencia del amigo americano en repúblicas bananeras sin control, con algún recurso natural importante para la economía que se cuecen en Wall Street y, por supuesto, cuyo presidente fuera un dictador corrupto de una ideología ajena al tradicional bloque comunista, pero jamás en la civilizada Europa. Así de tranquilos vivíamos hasta el domingo, día en que se anunció la inminente publicación de documentos secretos generados en las embajadas y los consulados de los Estados Unidos en todo el mundo. A partir de ese momento, pudimos comprobar como, en un Estado de Derecho como es España, los diplomáticos americanos pueden influir sobre jueces y fiscales, presionar a ministros, boicotear investigaciones conducentes a aclarar crímenes de guerra y de lesa humanidad, frenar procedimientos judiciales en curso, cambiar el tono de los discursos del presidente del gobierno sobre la guerra de Iraq, realizar un seguimiento especial del trabajo de un juez considerado contrario a los intereses norteamericanos. Y todo ello con la normalidad de quien se pasea por su finca y organiza a su antojo su cortijo. ¿Cómo es posible? ¿No estaban algunas personas demasiado influido por películas como El buen pastor? ¿No necesitaban urgentemente una terapia farmacológica que les cambiara la ideología y ese sufrimiento permanente ante la percepción subjetiva de un mundo dominado por poderes ocultos que determinan el devenir de la historia? ¿Esto no era un Estado con garantías democráticas? ¿No era la democracia una capa de ozono suficiente para protegernos de los efectos perniciosos del gran sol yanqui y permite el paso únicamente a su beneficiosa luz? Para tranquilidad de las conciencias razonables y objetivas, nuestros leales servidores públicos se han apresurado a negar sin argumentos las afirmaciones de estos documentos. Algunos, haciendo uso de su derecho al silencio, se niegan a responder a preguntas sobre estas informaciones fantasiosas y malintencionadas. Aunque, claro, si todo es mentira, no se entiende la preocupación del Departamento de Estado norteamericano por la seguridad de muchos de sus conciudadanos que viven en suelo extranjero. Particularmente raro es que nuestro fiel aliado no haya desmentido esta ignominia. Afortunadamente, a mí no me sorprenden para nada este tipo de descubrimientos. Hace ya muchos años que no dudo: prefiero los días nublados.
jueves, 2 de julio de 2009
Internet y el fútbol
www.pedritoperonoheidi.com
www.quiencoñoestoureyaya.com
www.tritranquilosuenaanervioso.com
domingo, 9 de marzo de 2008
jueves, 7 de febrero de 2008
Precampaña electoral
Sería interesante poder definirse u opinar sobre la campaña electoral a través de un soneto: catorce endecasílabos organizados en cuatro grupos y que todo el que quisiera entendiera mis razones o las detestara. Pero lo cierto es que precampaña electoral, por mucho que se empeñen los políticos, no rima con pleno empleo, ni con vivienda, ni con impuestos. Sí rima con seguridad y también con sanidad, pero se trata de rimas asonantes y ya se sabe que un soneto como Quevedo manda se caracteriza por sus rimas consonantes. Mucho más grave es darse cuenta de que la rima con democracia, además de asonante, si es que es rima, podríamos decir que suena forzada. Y forzados suenan los mensajes apocalípticos que algunos se empeñan en difundir. Al menos, los que nos hablan de optimismo, lo suelen hacer con argumentos y no con los gritos desesperados de los que han perdido toda credibilidad y ya no saben que decir. Lo que más me está gustando de esta precampaña electoral son esos señores uniformados que han confundido la misa con el mitin y que vienen a darnos lecciones de derechos fundamentales predicando con sus ejemplos de discriminación a la mujer y marginación de homosexuales. Estamos ante una nueva era: los santos uniformados piden el voto a Dios en nombre de la gaviota… Perdón, me he equivocado, quise decir… Bueno, ya se sabe a qué me refiero. Parece que el espíritu santo ya no tiene forma de paloma, ahora tiene forma de gaviota, con lo que, en lugar de una ramita de olivo en el pico, a lo mejor lo cambian por un pez muerto en una marea negra (la memoria no se pierde). Y parece que representan a mucha población: sólo hay que ver el lleno absoluto de sus aforos todos los domingos. Lo curioso es que los gaviotos ya han declarado públicamente que, en caso de ganar las elecciones, no cambiarán nada acerca de esos dos gravísimos atentados contra la humanidad que son el aborto y la equiparación de los derechos civiles independientemente de la condición sexual de la persona. Entonces, parece que los santos uniformados piden el voto para estos gaviotos que consienten las atrocidades cometidas por otros. Si existe una ética de la incoherencia, es ésta. O quizá la ética y la coherencia estén en el apoyo incondicional.
viernes, 13 de abril de 2007
Garbanzada popular (link)
viernes, 21 de julio de 2006
A grandes problemas, grandes soluciones
- Hombre Alfredo ¿qué tal?
- Pues nada, aquí que le quiero cambiar la botonadura a la americana ésta que me compré hace seis años.
- ¿Y eso? Los botones de cristal son muy elegantes.
- Ya, pero se casa mi chiquillo y ha organizado una boda un tanto punk. Y he pensado que, a lo mejor, tienes por ahí unos botones con la A de anarquía o con unas caninas mismo.
- Algo debo tener en el almacén. Voy a buscarlos. De beber lo de siempre ¿no?
- Sí.
- Pacooooo... Ponle, un vodka con biofrutas al amigo Alfredo.
- Por cierto, ¿todavía no me has corregido el poema que te traje la semana pasada?
- Claro, hombre. Ahora lo vemos. Hay un verso que no me gusta mucho.
- ¿Cúal?
- El cuarto: tengo más penas que una batidora. Métricamente, está muy conseguido, pero teniendo en cuenta que es un homenaje a tu padre, me parece que rompe la estructura del poema. Pero se puede arreglar. Vamos a acabar primero con los botones y ahora lo vemos.
domingo, 28 de mayo de 2006

domingo, 7 de mayo de 2006
Pues bien, al fin he recibido la amable respuesta de los amigos de emeeseene dándome una completa explicación de los motivos que les han obligado a cerrar mi espacio. Os reproduzco la parte fundamental del mail:


